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Desde mi aldea

Estamos en plena precampaña electoral y empiezan a desvelarse algunos candidatos.

La convocatoria de elecciones generales marca el final de una legislatura.

Escuchando las declaraciones de los políticos catalanes en el Supremo y sus intentos de presentarse como mártires de la libertad y la democracia, podemos acabar pensando que las ideas más irracionales son verdad.

Nos sorprenden algunas comparecencias y manifestaciones de políticos: lo que hoy sostienen es justo lo contrario a lo que declaraban pocos días antes. A eso se le puede añadir su incapacidad de dialogar con integridad para llegar a acuerdos reales que antepongan los intereses generales a los partidistas.

Esta mañana al llegar al café vi que mis amigos ya estaban enzarzados en comentarios sobre la actualidad. Se habían parado ante una noticia sobre una violación en manada por un grupo de jóvenes de escasa edad.

Esta mañana vi que mis amigos estaban risueños, divertidos y con aspecto de tener algún kilo añadido en la zona del abdomen y ya totalmente recuperados de la resaca del año nuevo.

Esta mañana mi viejo marino me enseñó unos recortes que llevaba en sus manos. Lo miré con curiosidad y señalando los papeles me dijo…

Ha habido elecciones en Andalucía, y sus resultados se han vivido como nacionales, al menos así lo ve mi viejo marino que ha aparecido esta mañana con todos los periódicos locales a tomar nuestro café.

La convocatoria de elecciones generales marca el final de una legislatura.

No parece una de las preocupaciones sociales, en estos momentos, reabrir la memoria histórica y si añadimos el anuncio de elecciones generales es un tema secundario, a pesar de la opinión de algunos políticos.

El ruido que producen los políticos con sus navajeos y descalificaciones llenan los telediarios y los titulares de los periódicos —y rotulan la actualidad— mientras que parecen no existir otros problemas más allá de lo que ellos marcan. Con la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) se defiende que con ello se protege a las capas más bajas de la sociedad, pero detrás hay muchas más cosas.

Vi que mi marino anda estos días desorientado y observa con atención las noticias sobre la irrupción de VOX, y la polvareda que han levantado sus propuestas.

Esta mañana asistimos a un día soleado con el mar en calma, no parece que el calendario señala que estamos ya en pleno invierno. Cuando llegamos a nuestro lugar de encuentro, nos estaba esperando nuestra amiga, la joven profesora, que ya había pedido nuestros cafés.

Después de vivir unos días agitados y convulsos como consecuencia de los resultados electorales andaluces, pensé que nuestro encuentro iba a ser sosegado porque encontré a mi viejo marino tranquilo, relajado y sonriente.

Cuando llegué al café encontré a mi viejo marino leyendo el periódico. Me señaló una crónica y me comentó…